Uno de los aspectos más significativos de
este acuerdo es que el nuevo grado tendrá
plenas atribuciones en el ámbito de la rama
de ingeniería correpondiente y los masteres
tendrán atribuciones profesionales específicas,
que en ningún caso supondrán mermar
las del grado.
Según este acuerdo, los másteres con
atribuciones profesionales estarán dedicados,
bien a la profundización en materia de alta
tecnología de la rama de la ingeniería
correspondiente, o bien a la formación en alta
planificación estratégica, coordinación
del entorno, organización global y diseño
y gestión de sistemas complejos, etc., pudiéndose
combinar estar disciplinas en la medida que lo permita
el contenido del máster.