Jornadas sobre el "Nuevo
ingeniero técnico para la competitividad"
El pasado 24 de abril,
se ha celebrado en la sede del Colegio de Ingenieros
Técnicos de Industriales de Madrid, una jornada
organizada por INITE (Instituto de Ingenieros Técnicos
de España) que con el título "El
nuevo ingeniero técnico para la competitividad"
ha puesto sobre la mesa cuestiones de suma actualidad
sobre la integración de la Ingeniería
europea en el EEES.
Entre las intervenciones
que ha habido cabe destacar la del presidente del INITE,
José Javier Medina, quien ha
vuelto a reiterar que está de acuerdo con la
postura adoptada por el MEC hasta este momento, y que
rechaza las informaciones y manifestaciones que se están
produciendo desde determinados colectivos que “pretenden
devaluar y menospreciar la capacidad profesional de
los Ingenieros y Arquitectos Técnicos, fundamentalmente
en su comparación con otros profesionales de
la ingeniería de ciclo largo (que no superior)
cuyas atribuciones, por cierto, derivan, generalmente,
de normas de carácter preconstitucional con rango
de decretos u ordenes ministeriales, pese a que la Constitución
establece que las atribuciones profesionales han de
conferirse por ley.”
No hay que olvidar que
la actividad profesional de los arquitectos técnicos
y de los ingenieros técnicos aeronáuticos,
industriales, de telecomunicaciones, de minas, de obras
públicas, agrícolas, navales, forestales,
topógrafos y del ICAI viene regulada por la Ley
12/1986, modificada por la Ley 33/1992. En ella se establecen
las plenas atribuciones de los citados profesionales
en el ámbito de sus respectivas especialidades
para la redacción de proyectos, estudios, informes
y otros trabajos análogos, así como la
dirección de obras y toda clase de industrias,
explotaciones y actividades propias de su especialidad.
EL NUEVO INGENIERO DE
GRADO CON ATRIBUCIONES PROPIAS
Por otra parte, Gonzalo
Meneses, presidente de la Comisión de
Formación del INITE, que intervino en estas jornadas
con una ponencia sobre “El nuevo ingeniero
de grado con atribuciones plenas” citó
la recién aprobada Ley Orgánica 4/2007,
de 12 de abril, que modifica a la Ley Orgánica
6/2001, de 21 de diciembre, en la cual ya se recoge
la integración en el Espacio Europeo de Educación
Superior y que en ella, también se dice que la
enseñanza universitaria se estructura en tres
ciclos: grado, master y doctorado. Informó a
los presentes sobre los últimos documentos presentados
por el MEC y haciendo referencia expresa a los másteres
con atribuciones, comentó que “nosotros
no nos oponemos a que haya masteres con atribuciones
profesionales; pero estos masteres han de ser de especialización
y a lo que sí nos oponemos es a que esas atribuciones
afecten a las atribuciones de un grado”.
En ese sentido comentó
que ya el propio Ministerio de Educación y Ciencia
ha dicho que el título de grado debe ser un título
universitario fácilmente reconocible en el mundo
profesional como título universitario y que este
título debe ser suficiente para ejercer profesionalmente
en múltiples ámbitos, sin la necesidad
de un segundo nivel de formación.
En referencia al máster,
comentó que el propio Ministerio ha manifestado
que no debe constituirse en un título necesario
para ejercer una profesión con exigencia de nivel
universitario, sino que debe conformarse como una formación
especializada complementaria que suponga un mérito
y no un requisito de acceso al nivel superior de los
cuerpos de la Administración o de las escalas
profesionales.
Asimismo, dijo que “el
propio Estatuto Básico del Empleado Público
considera al Grado como el título que permite
el acceso al Grupo A de la Administración”.
En definitiva, terminó
diciendo que el modelo que el INITE propugna es el siguiente:
“Un título de Grado, de 4 años de
duración que permita a los universitarios españoles
adquirir una formación adecuada para dotarles
de las competencias necesarias para su incorporación
al mercado laboral español y europeo y que les
permita asumir, en su caso, las correspondientes atribuciones
profesionales, pudiendo optar a másteres de especialización
si su situación personal o profesional lo demanda
y siempre bajo el principio de la formación a
lo largo de toda la vida.”
Por último cabe
destacar, entre las intervenciones que hablaron sobre
Europa y el papel de los ingenieros, la de José
Medem, presidente del Consejo Mundial de Ingenieros
Civiles. En su intervención puso sobre la mesa
cuestiones como que el papel de la ingeniería
es demasiado silencioso, invisible y, según sus
propias palabras “desgraciadamente está
muy fragmentado tanto a nivel nacional, regional como
internacional”. Comentó que el estatus
de los ingenieros varía de país en país,
pero que, en general, hace falta una mayor implicación
en la política. Otro de sus mensaje es que, a
pesar de la diversidad, existe una dinámica de
unidad entre todos los ingenieros debido a que “dominan
el mismo lenguaje técnico” y “se
entienden entre sí atendiendo a un código
común de conducta profesional”. Por
último, concluyó a que a pesar de que
la Ingeniería es la profesión que más
ha contribuido al avance de la civilización,
la sociedad no es consciente de ese valor y los ingenieros
no participan en la toma de decisiones políticas.
En ese sentido, puso sobre la mesa, el papel relevante
de la ingeniería no sólo a escala nacional,
sino también regional e internacional.