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/ enero-abril 2012
Artículos Técnicos
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Semántica sobe las autopistas
Cimbra
Es preocupante la poca importancia que se le da actualmente al idioma: a entenderse, a emplear las
palabras exactas, a consultar el diccionario. He recogido algunas relacionadas con las carreteras y calles,
que me llaman continuamente la atención porque me parece que están inadecuadamente empleadas. El
idioma es cosa de todos nosotros y debemos protegerlo, pues de lo contrario no nos vamos a entender,
lo que ya está ocurriendo en diversos estratos sociales o técnicos. Veamos algunas objeciones pues la
tergiversación semántica tan común cuando viajamos me ha movido a escribir estas líneas.
Comentarios semánticos
sobre las autopistas
L
a primera carretera con las
direcciones (o sentidos) sepa-
radas que se construyó en
España, allá por los años 50, la
llamábamos “PISTA o AUTO-
PISTA” y unía Madrid con el aeropuer-
to de Barajas. Trabajé en 1963-65 en el
proyecto de la primeras autopista, que
entonces no era de peaje, entre Barce-
lona y Molins de Rey; se conocía como
autopista, pues todavía no se había
politizado la semántica.
En la época del Gobierno de D. Fe-
lipe González se empezaron a cons-
truir autopistas baratas, que las llama-
ban autovías. El deber de los ingenieros
es llamar a cada cosa por su nombre:
autovías son aquellas en las cuales se
separan los flujos de los vehículos pero
los cruces se hacen al mismo nivel; en
las autopistas se hacen a distinto nivel.
Después empezaron a construir
verdaderas autopistas y las siguieron
llamando autovías. ¿Por qué? Las ba-
ses para
denominar autovías a las
autopistas
nació como consecuencia
de la promesa pre-electoral de D. Feli-
pe González, en 1982, de no construir
más autopistas porque eran para ricos
y el obrero no tendría coche. Ha habi-
do más gobiernos después y seguimos
erróneamente llamando autovías a las
nuevas autopistas. Hay que dejarse
de políticas y llamar a cada vía por su
nombre.
En los años 80 se quisieron construir autopistas baratas sin cumplir los requisitos de tales super-carreteras. Se les dio
el nombre de autovías por razones de diseño. Posteriormente se construyeron bajo las normas internacionales de las
autopistas pero se las siguió llamando autovías, ya por razones políticas. Los técnicos debemos emplear las palabras
con su significado técnico, que es independiente de las veleidades de los políticos.
Manuel Mateos de Vicente
Ingeniero Técnico de Obras Públicas
Miembro Benefactor de la Real Academia
Española de la Lengua