CIMBRA· Revista del Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas e Ingenieros Civiles · julio-diciembre de 2017

julio-diciembre 2017 / 9 Cimbra había indicado que interpretábamos incorrectamente el espíritu del legis- lador, para reclamar una Ley que de- finitivamente nos igualara en com- petencias con el resto de las Ingenie- rías Técnicas”, explica Carlos. Les sugirió Diego López Garrido que enviasen la sentencia al mismo presidente del Gobierno. La propia Ley decía que“ en tanto no se regule lo que dice la propia Ley, los ITOP no po- demos ejercer la profesión, por lo tanto es de justicia regularlo ”, pensaban. Y con la idea de que era de jus- ticia seguir luchando para conseguir lo que la misma Ley pedía también se dirigieron al Defensor del Pueblo, quien hizo recomendaciones impor- tantes, una al presidente del Gobier- no, otra a las Cortes Generales, apre- miando que fuera promulgada la Ley en el menor plazo posible, evitando la discriminación entre Ingenieros Técnicos. A partir de ahí planificaron cada actuación. El Colegio hizo una ver- dadera gestión política. Se dirigieron a los presidentes de las comunidades autónomas, a los 350 diputados, a todos los senadores, a los sindica- tos… También se pidió al Instituto de Ingenieros Técnicos de España que se pronunciase sobre este tema y se su- mara a la reivindicación, como así fue. Era una injusticia. “No queríamos ser mayordomos, sencillamente por- que por nuestra formación no lo éra- mos”, comenta Carlos García. “Está- bamos convencidos de que teníamos que conseguir la modificación de la Ley de Atribuciones”, dice con con- vencimiento. La voz del Colegio también lle- gó a los medios de comunicación. Carlos García fue entrevistado por programas de máxima audiencia. La misma Encarna Sánchez, periodis- ta relevante e influyente de aquella época, le hizo una entrevista. Carlos nos cuenta como anécdota que hizo rectificar a Encarna Sán- chez en directo porque al terminar el programa dijo: “estos señores quie- ren ser como las enfermeras: firmar la operación que hacen los médicos”. Y Carlos que lo escuchó dijo que no se iba del programa si no le deja- ba rectificar en directo. Como no se movía de la silla, al final, le dejaron hablar y explicó:“la diferencia es que mis compañeros hacen la operación y resulta que luego tienen que venir unos señores a firmar lo que noso- tros hemos hecho y además quere- mos responsabilizarnos por ello”. A PUNTO DE TERMINARSE UNA LEGISLATURA Pero pasaban los años y la mo- dificación de la ley no llegaba. Se terminaba la legislatura y el tiempo apremiaba. Había que presentar al Congreso la proposición para mo- dificar la ley. Supieron por Diego López Garrido que Alfonso Guerra, vicepresidente del Gobierno, apoya- ba la causa. Carlos García y Pedro Bello aprendieron a hacer política. Sabían que tenían que adelantarse. Lleva- ban el borrador de Ley preparado para dárselo a los políticos con los que se entrevistaban. No había nada improvisado. Cada reunión estaba estratégicamente preparada. Comenta Carlos, recordando los momentos anteriores a la aproba- ción de la Ley,: “me pasé dos meses en el Congreso de los Diputados ha- blando todos los días con parlamen- tarios”. Entre las entrevistas más sig- nificativas con políticos del momen- to recuerda el encuentro mantenido con Manuel Fraga, quien les dijo: “yo no puedo decir si mi partido os apoya o no, pero lo que sí que puedo hacer es que os reciba Aznar”, que ya era presidente del partido y futuro candidato. Y así fue. Aznar recibió a una representación del Colegio. Con su seriedad característica, les escu- chó y les dijo: “Si esto que me están contando es cierto, tendrán el apoyo del PP”. Y, por fin, después de seis años de trabajo, llegó el día más esperado. Carlos García recibe una llamada de teléfono del portavoz del grupo so- cialista comunicando que su grupo presentaría la enmienda de anula- ción que “nos discriminaba en la Ley 12/86” y posteriormente también la

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