CIMBRA· Revista del Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas e Ingenieros Civiles · julio-diciembre de 2017

6 / julio-diciembre 2017 En portada / En portada Cimbra El Colegio celebra el 25 aniversario de la modificación de la Ley de atribuciones profesionales Ni el AVE, ni la EXPO de Sevilla, ni las Olimpiadas de Barcelona son comparables al acontecimiento que vivió el Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas e Ingenieros Civiles en el año 1992: la modificación de la Ley 12/1986 que otorgaba a los ingenieros técnicos de obras públicas plenas atribuciones profesionales en su especialidad. Este hito histórico para la profesión se consiguió gracias a la perseverancia y el trabajo de aquella junta de gobierno, de todos los ITOP y de muchas otras personas que les apoyaron incondicionalmente. Con ellos hemos hablado, veinticinco años después, y recuerdan para C imbra en primera persona aquel esfuerzo. N. Y. P. E ste año se cumple el 25 Ani- versario de tres acontecimien- tos que marcaron un antes y un después en la historia de las infraestructuras españolas: la llegada del AVE a Sevilla, fue un hito para el transporte ferroviario, la celebración de la Expo de Sevilla, conllevó la cons- trucción de obras emblemáticas como el Puente del Alamillo; y la celebra- ción de las Olimpiadas en Barcelona, regeneró un territorio –en el que solo había fábricas y raíles– y supuso la ampliación del aeropuerto del Prat. Obras todas estas que visitó el Conse- jo General del CITOP además de otras muchas, dada su visibilidad exterior. Pero el año 1992 el Colegio no celebra el aniversario de estas gran- des obras de ingeniería civil, sino el hito que supuso un antes y un después para esta profesión: la apro- bación de la Ley 33/1992 que modi- ficaba la Ley12/86, sobre regulación de las atribuciones profesionales de los arquitectos e ingenieros técnicos. La Ley 12/1986 otorgaba a la in- geniería y arquitectura técnica plenas atribuciones profesionales, pero dejaba, sorprendentemente y creemos que por presiones mediaticas, para futura regu- lación, la de los ingenieros técnicos de obras públicas a través de una dispo- sición final que decía: “Por Ley se re- gularán las intervenciones profesiones cuando se trate de carreteras, puertos, ingeniería de costas, infraestructura de centrales energéticas y de ferrocarriles, presas y obras hidráulicas”. Pues bien, tuvieron que pa- sar seis años para conseguir apro- bar la Ley 33/1992 que suprimía di- cha disposición. ¿Y quiénes fueron los protagonistas del cambio? C imbra ha querido reunir en la sede del Consejo, veinticinco años después, a la Junta de

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