CIMBRA· Revista del Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas e Ingenieros Civiles · agosto-diciembre de 2016 - page 46

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/ agosto-diciembre 2016
Artículos técnicos
/
Infraestructuras
proyectista puede aportar muchas solu-
ciones. Otras opciones usadas aunque
menos comunes que las menciona-
das son: acabado con gaviones, chapas
metálicas y placas de hormigón.
PROCESO CONSTRUCTIVO
Uno de los factores del éxito de
esta técnica constructiva es la simpli-
cidad de la construcción y la rapidez
de la misma.
El método de construcción básica-
mente consiste en extender tongadas
de material, compactarlo y colocar
sobre ellas capas de geomallas según
un diseño previo, donde vendrán
marcadas la longitud y la resistencia a
tracción del refuerzo (más adelante lo
veremos en detalle).
En los muros verdes se coloca un
mallazo electrosoldado en el frente del
muro en forma de“L”, que sirve como
confinamiento de las tierras a modo
de encofrado perdido y cuya inclina-
ción del panel respecto a la horizontal
marca la inclinación de la cara vista,
normalmente comprendida entre 70 y
80 grados.
El mallazo se recubre por su interior
con una malla anti-erosión de tamiz
más cerrado que la geomalla estructu-
ral, y debe permitir el crecimiento de
la vegetación pero también evitar que
la tierra vegetal se pierda. Los dos pla-
nos del mallazo se arriostran con una
serie de bastones metálicos para que
durante el proceso de compactación no
se pierda la inclinación.
Tras este, se coloca una columna
de tierra vegetal destinada a servir de
sustrato a la vegetación, y a continua-
ción se coloca el relleno estructural,
reforzado con geomallas.
En los muros de bloques se colo-
can en la cara vista una serie de blo-
ques de hormigón prefabricado cuyo
tamaño ronda los 20cm. de alto x 45
de ancho (un pie cuadrado) y de entre
30-35 kg de peso. Una vez fijados
en seco, se rellenan los intersticios
de estos y tras ellos en un ancho de
unos 30cm. de grava 12-18mm. Esta
grava cumple varias funciones: relle-
nar los huecos de las piezas (aligera-
das para la colocación y transporte)
dando peso a los mismos y la más
importante, conseguir una excelente
conexión física entre los bloques y
las geomallas al servir de trabazón.
También pueden evacuar escorren-
tías de agua que pudieran llegar a los
bloques si bien no hay que confundir
esta grava con un sistema de drenaje.
Algunos sistemas tienen unos ancla-
jes o pernos para unir mecánicamen-
te las piezas unas con otras, y otras
sólo enganchan a tope sobre la hilada
inferior. Una vez colocados los blo-
ques y la grava se extiende y compac-
ta el material de relleno y se instala la
geomalla de refuerzo.
Las geomallas siempre han de
extenderse en horizontal, sin arrugas
y sobre una capa de material lim-
pia sin elementos extraños (raíces,
restos de obra) que disminuyan la
interacción con el relleno. Es buena
práctica solapar los diferentes tramos
de geomallas para asegurar que se
refuerza toda la superficie.
En las geomallas uniaxiales, las
más empleadas en muros de conten-
ción, la dirección principal del refuer-
zo es la perpendicular al eje del rollo.
Sin embargo no es extraño que en
obra en lugar de cortar la geomalla
en tramos de longitud de anclaje que
indiquen los planos de instalación y
disponerla con la dirección de máxi-
ma resistencia perpendicular a la cara
vista del muro, se extiende el rollo a
1...,36,37,38,39,40,41,42,43,44,45 47,48,49,50,51,52,53,54,55,56,...76
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