CIMBRA· Revista del Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas e Ingenieros Civiles · agosto-diciembre de 2016 - page 29

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Cimbra
está en cómo penetran en el terri-
torio y dan servicio a la población
infraestructuras como las carreteras,
ayudando a la explotación del territo-
rio y permitiendo exportar los bienes
que en él se producen; mejorando
las condiciones de vida de los ciu-
dadanos, otorgándoles seguridad y
bienestar. Pero desde un prisma ma-
croeconómico, la carretera es también
un factor muy importante,
que durante mucho tiem-
po ha servido como pará-
metro que pondera el fac-
tor de desarrollo y riqueza
de una nación, como tam-
bién lo fue el consumo de
cemento per cápita. Tanto
es así, que por ejemplo, en
los años 70, no había paí-
ses clasificados como de
tercer mundo en Latino-
américa, gracias a las in-
versiones realizadas en la
panamericana, que cruza
todo Sudamérica de Norte
a Sur.
Cuando surgieron los
primeros ingenieros ci-
viles, allá en los tiempos
del Impero Romano, uno
de los factores más des-
tacados e innovadores del
desarrollo y progreso de
tal civilización, fueron las
calzadas romanas (el equi-
valente a las carreteras de
hoy en día), desarrollan-
do con ello el comercio así
como permitiendo el con-
trol militar del territorio.
A principios del Siglo
XVIII, ya conscientes de la importan-
cia de la red de carreteras, se desarro-
llaron varios mapas de carreteras de
España.
Ya como nación moderna, a prin-
cipios del S. XX, se impulsa el primer
Plan Nacional de Carreteras, a los
que siguieron varios planes posterio-
res hasta la entrada de España en la
Unión Europea. La colaboración Eu-
ropea propició que dichos planes de
carreteras fuesen más ambiciosos y se
centrara en vías de alta capacidad.
Esa planificación, no solamente se
hace para controlar todo el territorio
y poder explotarlo al máximo, sino
también llegar a cuanto a más ciuda-
danos, mejor. Se intenta enlazar las
principales ciudades para controlar el
territorio y mejorar los servicios a los
ciudadanos.
Con estos mimbres de partida, el
ponente realizó un análisis, apoya-
do con una rica presentación, de có-
mo se relacionan los promedios de
la renta per-cápita de cada español,
agrupado por provincias, con los ki-
lómetros de carretera que existen en
cada provincia (Ver Figura 1).
Por superficie y longitud, hay cier-
ta correlación, más superficie y más
longitud en provincias más grandes.
Es extraña la cantidad de carreteras
que hay en una provincia tan peque-
ña como Guipúzcoa (Ver Figura 2).
En esta gráfica, cuando esa dis-
tribución se hace kilómetro por ki-
lómetro cuadrado de provincia, y se
empieza a suavizar, apareciendo una
diferencia mayor (Ver Figuras 3 y 4).
Si comparamos el factor riqueza
de cada provincia en función de sus
habitantes, y vemos que en casi toda
España es un poco más la riqueza en
función de habitantes. Madrid, Bar-
celona, Valencia o Sevilla son mucho
más altas. Se pueden dar cuenta por-
que las densidades de población de
esas provincias son más altas que se-
ría el mapa siguiente (Ver Mapa 3).
Por eso, cuando se superponen
ambos conceptos, cuántos kilómetros
hay por cada mil habitantes con la
riqueza se puede apreciar que existen
muchos km en Soria, Ávila, Teruel,
por ejemplo, provincias muy poco
pobladas, pero que por esa vertebra-
ción y control del territorio disponen
de vías. En cambio, es mucho más
Antonio Navas Ramírez, Vicedecano Zona Andalucía Oriental.
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