CIMBRA· Revista del Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas e Ingenieros Civiles · enero-abril 2015 - page 13

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que expresamente limite dicho ejerci-
cio o lo asigne en exclusividad a otros
determinados profesionales. En tal caso
el ingeniero técnico es declarado com-
petente desde el punto de vista legal
(que es lo mismo que decir que posee
la correspondiente atribución profesio-
nal por directa aplicación a cada caso de
la Ley 12/86), al haber podido acreditar
sus conocimientos técnicos (es decir, su
competencia técnica real). La referida
obsolescencia de la L.O.E. viene deter-
minada pues por la época en que se de-
sarrolló y promulgó (1999), testigo del
germen y proceso de asentamiento de
la citada doctrina, que por suerte tien-
de a primar el conocimiento adquirido
sobre la concepción monopolística de
las profesiones, por muy tradicional que
ésta pudiera acreditarse. En este sentido
la L.O.E. es injusta (como algunas otras
leyes sectoriales autonómicas) porque
representa una reminiscencia de un
trasnochado corporativismo que se va
viendo desbordado poco a poco por la
realidad del «mercado» profesional y de
una sociedad inmersa en un lento, his-
tórico y, por fortuna, inevitable proceso
de europeización y de libre competencia
y ejercicio.
ACTUALES COMPETENCIAS
EN EDIFICACIÓN
Por tanto, una vez establecida la
L.O.E., promulgado el Código Técni-
co de la Edificación y aprobada la re-
ciente Ley 8/2013 de Rehabilitación,
Regeneración y Renovación Urbanas,
las competencias en edificación de los
ingenieros técnicos de obras públicas e
ingenieros civiles son, de momento, las
siguientes:
1. Redacción y firma de cualquier
proyecto de nueva construcción, refor-
ma o ampliación de edificios encuadra-
dos en el apartado b del artículo 2.1 de
la L.O.E., es decir los de uso relaciona-
do con la ingeniería como aeronáutico,
agropecuario, energético, hidráulico,
minero, de telecomunicaciones, in-
dustrial, naval, de la ingeniería de sa-
neamiento e higiene y cualquier otro
accesorio a las obras de ingeniería y su
explotación, siempre que los conoci-
mientos requeridos para dicho proyecto
estén encuadrados en la técnica propia
de nuestra titulación, acreditándose
mediante su plan de estudios.
2. Redacción y firma de cualquier
otro proyecto de nueva construcción,
reforma o ampliación de edificios cuyo
uso principal no sea el residencial, do-
cente, cultural, administrativo, sanitario
y religioso (todos ellos reservados a los
arquitectos), por lo que serían también
competencia de nuestros profesiona-
les el resto de edificios, es decir, los de
carácter y uso social, recreativo, comer-
cial o deportivo, incluidos almacenes y
garajes. Sobre los referidos edificios de
uso residencial docente, cultural, admi-
nistrativo, sanitario o religioso pueden
nuestros profesionales realizar proyec-
tos de ampliación, modificación, refor-
ma o rehabilitación que no alteren su
configuración arquitectónica, enten-
diendo por tales las acciones parciales
que no varían la composición exterior,
ni la volumetría ni el uso del edificio o
que no afectan al conjunto de su siste-
ma estructural.
3. Redacción y firma de cualquier
proyecto de edificación, reforma o am-
pliación de edificios de planta única
sin carácter residencial ni público y“de
escasa entidad constructiva y sencillez
técnica”.
4. Proyectos y direcciones de obra
de cualquier tipo de demolición y re-
dacción y firma de estudios y planes
de seguridad y salud para toda clase de
edificios.
5. Dirección de obra, dirección de
ejecución, ITEs e IEEs de todos los su-
puestos anteriores.
6. Coordinación de Seguridad y Sa-
lud y certificación de eficiencia energéti-
ca para cualquier tipo de edificio.
Aunque pueda parecer a simple vis-
ta una lista muy nutrida de competen-
cias, la parte del león en materia de edi-
ficación es evidente que queda del lado
de los arquitectos. Aquellas competen-
cias no relacionadas con el proyecto y
dirección de obras y que no menciona
la L.O.E., aun afectando a edificios re-
sidenciales, quedan fuera del ámbito de
la misma y por tanto, mientras no exista
otra norma con RANGO de LEY (gene-
ral y/o sectorial) que las reserve expresa-
mente, también son en principio atribu-
ción de nuestros profesionales. Pongo
por ejemplo certificados de 2ª ocupa-
ción o de antigüedad, informes pericia-
les o dictámenes de habitabilidad.
En este último campo existen mu-
chos desencuentros con otros profesio-
nales así como a la hora de interpretar
los aspectos más ambiguos de la L.O.E.
como los referidos en el 2º párrafo del
punto 2 anterior, pero es necesario que
nuestros profesionales puedan demos-
trar sus capacidades en Edificación y por
tanto animarse a entrar resueltamente
en este área de actividad. Para ello cuen-
tan con el consejo y orientaciones del
Colegio que sabrá además defenderlos
en caso necesario.
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