septiembre-diciembre 2014 /
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Cimbra
en ser convocada de los 140 títulos que
tendrán que ser informados. La subco-
misión la formamos tres miembros: un
miembro de la Comisión Evaluadora de
la Aneca, un Director de Escuela y un
representante del Colegio (en este caso,
yo en calidad de Presidenta del CITO-
PIC).
La primera reunión no fue fácil, pa-
rece que nada lo es para nosotros, los
términos por los que se pretendía que
fuera el informe no son en absoluto
aceptables para nosotros.
La Ingeniería
Técnica de Obras Públicas es nivel 2
meces (nivel donde están los grados
universitarios españoles) por derecho
propio, no por comparación con na-
die, es nivel 2 meces por su propia
carga lectiva y por la complejidad de
sus planes de estudios.
El Director de la Escuela de Madrid
y yo misma elaboramos un informe que
elevamos en plazo a la Aneca motivado
según la exigencia del R.D. sobre porqué
la Ingeniería Técnica de Obras Públicas
debe corresponder con ese nivel.
Como paso siguiente, continuaremos
con las actuaciones, exigiendo que los ti-
tulados de Ingeniería Técnica de Obras
Públicas sean reconocidos en su plenitud
como corresponde a un nivel 2 Meces
de Grado, y que este reconocimiento se
traduzca en todos los aspectos de la vida
laboral, lo cual se peleará en todos los
ámbitos, incluido el judicial. Debemos
eliminar todas las barreras que se opon-
gan a este reconocimiento, y entre ellas
por ejemplo, podemos adelantar que se
exigirá que el grupo de cotización en la
Seguridad Social del Ingeniero Técnico
de Obras Públicas sea el 1, como corres-
ponde al nivel de Grado, o que el Cuerpo
de los Ingenieros Técnicos de Obras Pú-
blicas sea grupo A1.
VALORACIONES DEL
VICEPRESIDENTE PRIMERO
Ni qué decir tiene, porque así lo
demuestran los hechos un día sí y otro
también, que la nuestra es una profesión
acosada. Este hostigamiento se mani-
fiesta no solo en el articulado de varias
disposiciones legales que nos afectan
sino además en las actitudes de ciertos
responsables políticos y de la Función
Pública involucrados conscientemente o
no en esta especie de cacería.
Con el establecimiento del deno-
minado “Plan Bolonia” se abría la gran
oportunidad de unificar las profesiones
de la ingeniería (civil y otras) en España
y equiparar directamente las titulaciones
existentes a los niveles correspondientes
de cualificación nacionales y comunita-
rios. Este proceso quedó prontamente
truncado por la actitud de ciertas corpo-
raciones profesionales instaladas en un
trasnochado corporativismo sin parangón
en Europa y de sus ramificaciones en el
cuerpo funcionarial y político de este país.
La promulgación del R.D. 967/2014
no es sino un capítulo más de esta tragi-
comedia de sistemática burla al espíritu
de Bolonia, redactado a medida de las
fuerzas del corporativismo y en el opor-
tuno momento en que éstas lo precisan
y requieren.”
A cambio de la expresa inclusión
de los títulos de ingeniería técnica en
el MECES 2, nivel al que ya pertene-
cían por defecto y mérito, se pretende
que los títulos de Ingeniería accedan al
MECES 3 con todos los efectos acadé-
micos y profesionales derivados de di-
cho nivel, que sorprendentemente no
se reconocen a los ingenieros técnicos
en el suyo. Esto es así porque los efec-
tos profesionales están condicionados a
la normativa sectorial correspondiente,
campo donde los gurús del corpora-
tivismo pretenden una revisión de las
atribuciones profesionales de quienes
les molestan a través de la Ley de Ser-
vicios Profesionales y porque nuestro
acceso a la Función Pública está vién-
dose dificultado por proyectos de ley
autonómicos tendentes a vincular las
plazas ofertadas no a las titulaciones
sino a las profesiones, Cuerpos y Esca-
las de la Administración, a fin de sortear
la extendida y asentada doctrina de la
“libertad de acceso con idoneidad”, que
tantos beneficios nos está generando.
No olvidemos tampoco el maquia-
vélico proyecto de intentar reservar el
nivel A1 de cuerpos especiales a máste-
res habilitantes en ingeniería en perjui-
cio de nuestros nuevos graduados, que
según esa pretensión deberían confor-
marse con el A2, como los ingenieros
técnicos.
En cuanto a los efectos académicos,
si bien los ingenieros técnicos podrán
acceder sin dudas ni restricciones y por
efectos del nivel MECES 2, a másteres
de tipo profesionalizante y de investiga-
ción, este supuesto beneficio no puede
ser moneda de cambio para que las an-
tiguas titulaciones de ingeniería accedan
al Doctorado sin haber cursado un solo
crédito de investigación.
Como ya ha adelantado nuestra
Presidenta en el anterior comunicado,
el Colegio no escatimará recurso algu-
no para que se reconozcan a los nuevos
graduados en ingeniería civil y a los
ingenieros técnicos de obras públicas
todos los derechos profesionales y aca-
démicos que les corresponden por for-
mación y méritos.
n
Paloma Gázquez y Miguel Navarro, Presidenta y Vicepresidente Primero del CITOPIC.
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