pág 38
/ mayo-agosto 2013
Artículos técnicos
/
Medio ambiente
cómo funciona el paisaje como un
todo. No es posible conocer la rela-
ción de una carretera con el medio
que atraviesa si antes no se ha es-
tudiado, comprendido y valorado el
paisaje.
MÉTODO PARA VALORAR EL
PAISAJE
Cualquier persona que observe
un paisaje puede valorar su mayor
o menor belleza sin mayores difi-
cultades, pero en dicha valoración
siempre existe un fuerte componen-
te subjetivo, que en muchas ocasio-
nes provoca que la valoración sea
diferente para cada observador. Por
ello se hace necesario buscar, en el
ámbito de las infraestructuras, un
método de valoración de los paisa-
jes que sea lo más objetivo y siste-
mático posible, con el fin de conse-
guir un instrumento que ayude a los
ingenieros en la toma de decisiones
referentes a este campo.
Naturalmente, para la conse-
cución de este objetivo la primera
pregunta a la que debemos dar res-
puesta es saber qué es el paisaje. El
término
paisaje
ha sido empleado a
lo largo de los tiempos por diferen-
tes autores y con significados diver-
sos. Por paisaje podemos entender
el medio, el lugar, el entorno, el
territorio, el hábitat, etc. Es un con-
cepto con el que todos estamos fa-
miliarizados pero que, en la práctica,
resulta difícil de definir.
En cualquier caso, el paisaje es la
manifestación externa de los proce-
sos que tienen lugar en el territorio,
lo que lo convierte en una fuente
de información de dichos procesos.
Y como fuente de información que
es, el paisaje precisa ser percibido,
porque si no existiera un sujeto que
observara un paisaje y lo interpre-
tara, ese paisaje carecería de signi-
ficado propio; es en este sentido en
el que las carreteras adquieren im-
portancia respecto de los paisajes
que atraviesan, porque permiten a
los ciudadanos el acceso a su entor-
no, formando, además, parte de ese
entorno. En consecuencia, repre-
sentan un impacto sobre el paisaje;
un impacto que no tiene por qué ser
negativo, como habitualmente se
tiende a considerar, sino que puede
representar un impacto positivo que
incluso es posible reforzar inclu-
yendo en los diseños de carreteras
elementos cualificadores del paisaje
que permitan trayectos agradables
en los que los usuarios disfruten
del entorno. Es por tanto necesario
desterrar como punto de partida el
concepto de las carreteras como ele-
mentos negativos para el entorno.
En la actualidad el paisaje se de-
fine como un recurso natural que
posee valores estéticos y cultura-
les, lo que incluye tanto los recur-
sos naturales bióticos y abióticos
como los bienes que componen el
patrimonio cultural, y que influye
de manera notable en el bienestar
de las personas. Se trata, por tanto,
de una realidad territorial suscepti-
ble de agotarse y deteriorarse como
cualquier otro recurso. La conside-
Es necesario
buscar un
método de
valoraciónde
los paisajes
que sea lo
más objetivo
y sistemático
posible
1...,28,29,30,31,32,33,34,35,36,37 39,40,41,42,43,44,45,46,47,48,...76