enero-abril 2013 /
pág 47
Cimbra
Alfred Marshall fue el precur-
sor del concepto del empresario-
control, interpretando los deseos de
los consumidores y organizando los
factores productivos mejorando en
lo posible su productividad fijándo-
se en la figura de empresario geren-
te o director.
Juan Bautista Say afirma que el
empresario es el coordinador de los
factores productivos, es el director
de la actividad empresarial y sepa-
ra las figuras del empresario y del
capitalista que únicamente expone
su dinero poniéndolo en manos del
emprendedor.
A partir de Adam Smith, David
Ricardo y John Stuar Mill se identi-
fica al empresario con el capitalista.
Es el propietario único del negocio
quien lo dirige y controla personal-
mente asumiendo el riesgo asocia-
do a la propiedad.
En la segunda mitad del siglo
XVIII, Adam Smith escribe su obra
“Investigación de la naturaleza y
causas de la riqueza de las nacio-
nes”. Este trabajo es considerado
como el origen del capitalismo. En
su libro IV escribe:
“Pero la renta anual de toda
la sociedad en común es preci-
samente igual al valor permu-
table del producto anual de su
industria, o mejor dicho, el mis-
mo valor permutable, y como
cualquier individuo particu-
larmente procura poner todo el
empeño en emplear su capital
para sostener la industria do-
méstica, así como en elegir y di-
rigir aquel ramo que ha de de-
jar productos de más valor, cada
uno de por sí viene a esforzarse,
sin intentarlo directamente, en
conseguir el máximo de renta
anual de la sociedad en común.
Ninguno por lo general se pro-
pone originariamente promo-
ver el interés público, y acaso
ni aun conoce cómo lo fomenta
cuando no abriga tal propósito.
Cuando prefiere la industria
doméstica a la extranjera, solo
medita su propia seguridad,
y cuando dirige la primera de
forma que su producto sea del
mayor valor posible, solo piensa
en su ganancia propia; pero en
este y en otros muchos casos es
conducido, como por una mano
invisible, a promover un fin que
nunca tuvo parte en su inten-
ción. No es contra la sociedad
el hecho de que este laudable
fin deje de ser por todos preme-
ditado, porque siguiendo cada
particular por un camino justo
y bien dirigido, las miras de su
interés propio promueven el de
común con más eficacia, a ve-
ces, que cuando de intento pien-
sa fomentarlo directamente”.
Lo que Adams Smith, básica-
mente, defiende con su teoría de la
“mano invisible” es la importancia
de la libertad de los mercados, que
tomarán decisiones de producción
lógicas, buscando siempre, que los
factores de producción generen las
máximas rentas.
La búsqueda del máximo interés
propio, beneficiaría a toda la so-
ciedad. Los productores intentarán
obtener el máximo beneficio y al lo-
grarlo, producen los bienes que de-
sea la comunidad, en las cantidades
necesarias y al precio adecuado.
Joseph A. Shumpeter y F.H.
Knight introducen los conceptos de
empresario Innovador la teoría del
empresario riesgo, constituyendo
una valiosa ayuda para la compren-
sión del fenómeno empresarial.
Adam Smith
1...,37,38,39,40,41,42,43,44,45,46 48,49,50,51,52,53,54,55,56,57,...76